domingo, 28 de septiembre de 2014

MARÍA DE MÉDICIS, REINA DE FRANCIA

MARÍA DE MÉDICIS,
REINA DE FRANCIA Y DE NAVARRA 
1573 - 1642
 
 
La segunda consorte de Enrique IV de Francia

Nacida en Florencia en 1573, María de Médicis era hija del gran-duque Francisco I de Toscana y de la archiduquesa Juana de Austria (su 1ª esposa). Rica princesa casadera italiana, fue su tío el cardenal Fernando de Médicis, a la sazón legado del Papa, quien la propuso entre las tantas candidatas que se barajaban para el recién divorciado rey Enrique IV de Francia, desde su anulación matrimonial con Margarita de Francia en 1599. Huelga decir que las negociaciones fueron duras y no exentas de tensiones entre Florencia y París; mientras los diplomáticos franceses entablaban las conversaciones con los representantes de los grandes-duques toscanos, Enrique IV andaba con la idea de convertir a su favorita en su próxima esposa. Gabrielle d'Estrées, la amante oficial en cuestión, ya había parido unos cuantos retoños reales que el rey quiso legitimar otorgándoles el apellido Borbón y derechos sucesorios a la Corona si viniera a faltar. En consecuencia, se abrió una crisis entre el monarca y sus ministros, que acogieron las legitimaciones con gran frialdad e indignación, alzando la voz el principal de todos ellos, el duque de Sully, que intentaba convencer al rey de no cometer semejante tontería más teniendo en cuenta que los súbditos franceses eran reacios a cualquier idea de poner a una puta del rey en el trono.

 
Retrato del Rey Enrique IV de Francia y de Navarra (1553-1610); según F. Pourbus II.


Los Médicis hicieron la oferta aún más tentadora con una más que sustanciosa dote si Enrique IV aceptaba tomar la mano de la princesa María. Quedaba, además, una notable deuda pendiente que Francia había contraído en esos tiempos aciagos de la guerra civil y religiosa, con el gran-duque de Toscana. La oferta toscana era immejorable: los Médicis ofrecían el mejor medio para liquidar esa deuda con parte de la sustanciosa dote de la princesa. Pero el asunto amenazaba con no llegar a buen puerto mientras estuviera de por medio la favorita real Gabrielle d'Estrées, y las conversaciones adquirieron un tono desagradable entre las dos cancillerías:

-¿Cuando llegará vuestra gorda banquera?- preguntaba la favorita al rey, con tono altivo.

-¡Cuando haya echado a todas las putas de palacio! -respondía el rey hastiado.

Gracias a una comida en casa del banquero italiano Zamet, a la cual fue invitada la bella Grabrielle d'Estrées, se produjo el fatal desenlace que liberó al rey Enrique IV de su promesa infantil de casarse con ella si le daba otro hijo varón. Muerta la rival, probablemente envenenada por una naranja y a instancias del clan Médicis, se allanaba el camino de la princesa María para convertirse en la 2ª esposa del monarca galo. Las últimas discusiones giraron en torno a la sustanciosa dote de la italiana, reclamando los embajadores galos más dinero y cerrando el trato con varios millones a su favor. Claro está, Francia se comprometió con Florencia a restar de esa fabulosa dote, la suma de la cual era deudora con las arcas florentinas, lo que equivalía a no pagar nada.

 
Retrato de Catherine Henriette de Balzac d'Entragues, Marquesa de Verneuil (1573-1633).


En diciembre de 1600, tras un penoso viaje bajo todo tipo de inclemencias meteorológicas, la princesa María de Médicis llegó a las puertas de la ciudad francesa de Lyon, donde la esperaban la corte y el rey Enrique IV. La boda religiosa se celebró el 17 del mismo mes, en la catedral de San Juan de Lyon: Enrique IV contaba entonces 47 primaveras y la novia 27. El matrimonio se consumó la misma noche. El monarca encontró a su nueva mujer demasiado recatada, rolliza y poco inteligente. Mayores disgustos vendrían después. En cualquier caso, María de Médicis fue puesta frente a lo que le esperaba en la corte: la perpétua presencia de la nueva favorita real, marquesa de Verneuil. Ni corto ni perezoso, Enrique IV las presentó y, ante la tibieza de la marquesa de Verneuil para hacer la conveniente reverencia ante la reina, éste la doblegó con una sola mano en su hombro hasta ponerla de rodillas. Ni qué decir que aquella escena resultó harto humillante para María de Médicis.



A principios del año 1601, los reyes hacían su entrada oficial en París. Instalada de noche en el palacio del Louvre, María de Médicis tuvo la sensación de ser objeto de alguna broma de mal gusto al descubrir sus nuevos aposentos en penumbra, con escasos muebles ajados y polvorientos. Nada que ver con la esplendidez de la corte florentina. Pero la reina no tardó en ponerse manos a la obra en su misión de dar descendencia al rey: el 27 de septiembre de 1601, paría en el real sitio de Fontainebleau a su primer hijo, el Delfín Luis (futuro Luis XIII). Tras el tan esperado heredero del trono, siguieron Elisabeth, futura reina de España, Christine, futura duquesa de Saboya, Nicolas, duque de Orléans, Gaston, duque de Anjou (y futuro duque de Orléans), y Henriette-Marie, futura reina de Inglaterra, de Irlanda y de Escocia.

 
Retrato de Leonora Dori Galigai, Condesa de Penna y Marquesa d'Ancre (1571-1617), la Camariera de la Reina María de Médicis y su gran confidente, casada con el aventurero Concino Concini.


Pero las pretensiones de María de Médicis iban más allá de su papel de esposa y madre: ambicionaba meter las narices en los asuntos de Estado. Pero al llegar a Francia, ha traído consigo a todo un séquito de italianos aventureros que pretenden meter las zarpas en los asuntos de la corte, levantando no pocas ampollas entre los franceses y provocando el descontento del rey, que no aprecia a esos intrigantes que pretenden medrar a la sombra de la reina. Dos de ellos, Leonora Dori Galigaï, hermana de leche de María de Médicis, y Concino Concini, sobresalen por su oportunismo y por provocar no pocos altercados matrimoniales entre el rey y la reina. Enrique IV los desprecia y sabe cuales son sus pretensiones, exige que su mujer se separe de ellos y los devuelva a Florencia. Finalmente, y tras inenarrables escenas por parte de la reina, la Galigaï y Concini consiguen, no solo permanecer al servicio de la regia consorte, sino que además obtienen el permiso de casarse bajo la condición que, después, abandonen Francia. La condición última nunca se produciría... De hecho, María de Médicis se halla totalmente dominada por esos dos personajes de orígenes más que sospechosos, y entra en una especie de guerra sorda contra la favorita de su marido, la marquesa de Verneuil (Henriette de Balzac d'Entragues), considerándose permanentemente humillada por su presencia hasta en su propia casa. Las discusiones entre el rey y la reina por la presencia de la marquesa son memorables: María de Médicis hace en ellas gala de su iracundo histerismo, agriándose día a día. Harto, Enrique IV prefiere huír de esas embarazosas escenas yéndose de caza o consolándose con la marquesa de Verneuil.



Pero María de Médicis conseguirá finalmente su objetivo cuando, en 1610, Enrique IV se está preparando para entrar en guerra contra el Imperio. El rey dispone que, en su ausencia, María se ocupe de la regencia asistida por el consejo de ministros (limitando así sus decisiones), consciente de sus limitaciones intelectuales y políticas. Para ello, María exige a Enrique que se la corone en la abadía de Saint-Denis, idea que parece por lo menos absurda y supérflua al monarca. Pero, para tener la fiesta en paz (y a pesar de sus malos presentimientos), Enrique IV cede y se la corona el 13 de mayo de 1610.



Al día siguiente, 14 de mayo, el rey abandona en carruaje abierto el Palacio del Louvre para trasladarse al Arsenal, sede del ministro Sully, para visitarle. La comitiva real queda bloqueada en la calle de La Ferronnerie, cerca de una taberna-hostal llamada "Al Corazón Real atravesado", al producirse un embotellamiento de carros. El momento es aprovechado por un iluminado llamado François Ravaillac, para asestar dos brutales puñaladas al rey mientras éste andaba conversando con sus acompañantes los duques de Epernon, de La Force y de Roquelaure. El regicida es inmediatamente apresado por la guardia real, con orden de no matarle y de llevarle a prisión para someterle a interrogatorio.

Al principio, el rey piensa que han sido heridas sin gravedad pero, al escupir sangre a borbotones, se descubre que uno de los golpes ha seccionado la carótida y que empieza a desangrarse de forma alarmante. Corriendo y deprisa, el carruaje da la vuelta para volver a palacio y trasladan al monarca a su pequeño cuarto del 1er piso, tendiéndole sobre su sofá. Poco después, Enrique IV rinde su último suspiro.



Ante semejante tragedia, María de Médicis se muestra más fuerte que su propio dolor. Con el apoyo del intrigante duque de Epernon (sobre quien recaerán sospechas de haber estado detrás del regicidio), María de Médicis se presenta ante el Parlamento reunido en urgencia exigiendo que se la reconozca regente de Francia en nombre de su hijo el joven Luis XIII, con todos los poderes. De nada valdrán las disposiciones de Enrique IV sobre las condiciones de la regencia si viniera a fallecer antes de que su heredero llegase a la edad de gobernar (13 años). Del consejo de regencia echará progresivamente a todos los fieles servidores del difunto rey, empezando por el duque de Sully, que sigue siendo protestante. Ante la antipatía de la reina, Sully prefiere dimitir y salir del gobierno con honores en 1611. Su tarea ha acabado con un balance más que loable: las arcas del Estado están a rebosar de oro. María de Médicis, para comprar adhesiones entre los Grandes del Reino (que ya empiezan a darle problemas), saqueará el Tesoro concediendo pensiones astronómicas.


 
El Palacio de Luxemburgo en 3D, hoy día sede del Senado de Francia.
 
 
Retrato de Concino Concini, Conde de Penna, 1er Marqués d'Ancre, Mariscal de Francia (1569-1617), gran favorito y valido de la Reina-Regente.
 

En 1612, ordena la construcción del Palacio de Luxemburgo, en la orilla izquierda del Sena (actual palacio del Senado), inspirado en el Palacio Pitti de Florencia. Lejos de ocuparse de sus hijos, deja a éstos en manos de los criados de la Casa Real. Pone en el consejo a su favorito y valido Concino Concini, al que colmará de oro, cargos y prebendas, concediéndole el marquesado de Ancre y el bastón de mariscal de Francia sin haber pisado jamás un campo de batalla, lo que provoca la ira de todos los mariscales y generales del reino. El favor de Concini provocará, además, que la alta nobleza se subleve y se una a los príncipes de Condé, que lideran al partido de los Grandes descontentos.



El viraje político de la regencia interrumpe la política exterior que se iba llevando a cabo con el difunto rey. Católica y pro-romana, María de Médicis inicia conversaciones de paz con el emperador y el rey de España y, para sellar las cordiales relaciones entre Madrid, Viena y París, inicia los trámites para casar a sus dos primeros hijos (Luis XIII y Elisabeth) con los del rey Felipe III de España (el príncipe de Asturias, futuro Felipe IV, y Ana). La doble boda soliviantará aún más a los Grandes de Francia, que se oponen a esa doble unión dinástica. A eso se añade la ingerencia de Concini en los asuntos de Estado, librándose descaradamente al pillaje del Tesoro Real, lo que hace empeorar aún más las tensiones entre la regente y la nobleza y el pueblo. Para intentar calmar los ánimos, la corte se traslada en 1614 a Burdeos donde la regente convoca los Estados Generales. Sin embargo, el resultado deja mucho que desear y los enfrentamientos empeoran. Una semana antes, Luis XIII había cumplido su mayoría de edad y le habían consagrado y coronado rey en Reims (20 de octubre de 1614), pero el joven monarca inexperto dejaba en manos de su madre las riendas del poder, sin duda presionado por ésta y el valido Concini.

 
Retrato del Obispo de Luçon, Armand-Jean du Plessis de Richelieu (1585-1642), futuro Cardenal-Duque de Richelieu y principal ministro de Francia.


Lo único que se puede reconocer de bueno en la gerencia de la reina-regente, es el haber dado un puesto de secretario de Estado al obispo de Luçon (Armand-Jean du Plessis de Richelieu, futuro cardenal de Richelieu), bajo la férula de los Concini.

 
Retrato del joven Rey Luis XIII de Francia y de Navarra (1601-1643); según Frans Pourbus II, fechado en 1616.
 
 
París, 24 de abril de 1617: el Marqués d'Ancre es abatido a pistoletazos a las puertas del Palacio del Louvre, y rematado a cuchilladas por la guardia capitaneada por el Marqués de Vitry.
 

Harto de las contínuas humillaciones infligidas por los Concini y por su madre, Luis XIII acabará por reunir en su entorno a los descontentos y a cristalizar una conspiración que libre a Francia de ese desgobierno. Con su acuerdo, aunque no de palabra, ya que Luis XIII era un hombre bastante parco, dió luz verde a que se detuviera a Concini y a la mujer de éste, la odiosa Leonora Galigaï, y en caso de resistirse, darles muerte. Así se forjó el Golpe de Estado del rey, desbancando al valido y a su madre de un solo golpe. Evidentemente, Concino Concini fue abatido a balazos sobre el puente que daba acceso al Palacio del Louvre; su mujer fue arrancada de su cama (bajo cuyo colchón escondía docenas de sacos de oro y joyas) y llevada a prisión para ser puesta a disposición de la Justicia. La acusaron de practicar magia. Mientras su marido fue enterrado casi en el anonimato, luego desenterrado por la turba y descuartizado en medio de una sanguinaria orgía popular, Leonora fue formalmente acusada de brujería, sus bienes confiscados y condenada a decapitación, para luego ser quemada y sus cenizas echadas a los cerdos.



En cuanto a la regente, sorprendida por el golpe de su hijo, se desentendió de la suerte de Leonora Galigaï y, muerta de miedo, fue encerrada a cal y canto en sus aposentos con la prohibición de poder comunicarse con Luis XIII, y de salir de ellos. Fue finalmente exiliada a Blois por orden del rey, y en su exilio, la reina se fue acompañada por el obispo de Luçon, también caído en desgracia por haber sido un protegido de ésta y de los Concini. Poco tiempo después, Richelieu servirá de mediador entre madre e hijo, y artífice de una frágil reconciliación que se iniciará tras una guerra entre los partidarios del rey y de la ex-regente.

A pesar de la buena voluntad de Luis XIII, María de Médicis no podía contentarse con el papel de reina-madre y se implicó en distintas conspiraciones a favor de su hijo preferido Gastón, duque de Orléans. Harto de las intrigas maternas, el rey, bien servido por el cardenal de Richelieu, exilió definitivamente a su madre fuera de Francia. Huída a los Países-Bajos con lo puesto, María de Médicis erró hasta morir miserablemente en la ciudad alemana de Colonia en 1642.

Cita de la Semana



"La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos."

Frase de: Jean de La Bruyère (1645-1696), escritor.

domingo, 21 de septiembre de 2014

ACTUALIDAD: La Unidad de España rota por sus defensores

Los de la unidad de España la rompieron, prepárense.
 
 

Ni el Estado ni el sistema político tienen en este momento autoridad moral para afrontar los retos políticos que los cuestionan democráticamente. Se trata de una verdadera crisis de Estado.

Se trata de un país donde acaba de dimitir de la jefatura del Estado un rey dejando a un sucesor caído del cielo, quien carga con los poderes del Estado pero sin otra autoridad moral que ser hijo y sin que la ciudadanía lo haya reconocido de modo alguno.



Un país con un presidente de Gobierno que mintió en sede parlamentaria acerca de las finanzas de su partido y las propias, dejando así al Congreso anulado para el resto de la legislatura: no se puede reconocer, negociar ni pactar con un Gobierno sostenido sobre la mentira. Un Gobierno sobre esas bases degrada a la sociedad. Un país en el que el jefe de gabinete del presidente, siendo conocedor de posibles delitos de la familia Pujol, en lugar de informar a la justicia lo utilizó en beneficio político propio, instigando y maniobrando para que fuese conocido en el momento que le era más útil al Gobierno.  Los SMS publicados en este diario prueban esa perversa y probablemente delictiva conducta política, se trata del "alguacil alguacilado". Es una conducta política realmente inconcebible en países democráticos,  haría caer a un Gobierno, sin embargo se trata de un país donde la oposición no reclama responsabilidades por esas actuaciones.
 
Un país donde tanto la presidenta como el secretario general de un partido, el PSOE, no se han enfrentado a las urnas y carecen por ahora del aval de la sociedad. Se trata de un partido que fue realmente el constructor de los consensos sobre los que ha descansado el sistema político español, y que ahora reacciona agobiado por conservar un lugar, ser el principal partido de la oposición.


 
En ese país el anterior monarca vaga en su desprestigio y cuanto más se sabe de él más perjudica al reinante y los anteriores presidentes del Gobierno vivos "quemados", por distintos motivos, para la sociedad. Un país así es, en suma, una sociedad descabezada, sin referencias morales ni políticas. En ese país alrededor de un millón de ciudadanos, la mayor concentración política de Europa, ocupa organizada y pacíficamente las calles de una ciudad por tercera vez para reclamar un referéndum que el Gobierno les niega. Y es entonces cuando en un mismo día fallece el primer banquero del Reino, ingresa en el hospital otro por caída de caballo y también es hospitalizado el presidente de los grandes almacenes símbolo del consumo español, quien fallece cuatro días después. Parece que se acumulan los ingredientes para una "tormenta perfecta".
 
Tras años de políticas antisociales y divisoras nacionalmente, con capas sociales destruidas y sin esperanza, lo que preocupaba al banquero fallecido, verdadero tutor intelectual de la política económica, eran dos temas: los catalanes y Podemos. Tiene lógica política; desde su punto de vista, claro. Pues eso supone que no importa toda esa basura, corrupción, incapacidad y destrucción social mientras la máquina siga rodando, mientras el Estado no sea cuestionado. La corrupción, el secuestro de la política por parte de los poderes financieros, es la base de este sistema político económico, lo único que lamentan los poderes que se benefician de este sistema es que eso que estaba oculto ahora se muestra al público. Pues eso está creando el rechazo de muchas personas al sistema político.
 
Tenía toda la razón el banquero: el sistema es cuestionado por dos disensos, por un lado un partido que se nutre de denunciar el sistema político y económico y, por otro lado, la voluntad a la que fueron llegando los catalanes de decidir su destino. Ni el Estado ni el sistema político tienen en este momento autoridad moral para afrontar los retos políticos que los cuestionan democráticamente. Se trata de una verdadera crisis de Estado.
 
Quienes se reían de la "España plural" y oponían todo tipo de objeciones, ahora la invocan, cuando el daño ya está hecho. Y ante la gravedad de la situación aparecen reacciones nerviosas por parte de quienes temen cargar las culpas por haber conducido las cosas hasta aquí, procuran trasladar sus culpas al contrario o a un chivo expiatorio. Como la aparición en el diario El País de  José Bono señalando a Pasqual Maragall como el culpable de un "engaño" separatista. No fue Aznar quien azuzó el españolismo contra el catalanismo, no fue el PP de Rajoy quien recogió firmas contra Catalunya y su pretensión de un nuevo estatuto, no fueron quienes llevaron el Estatut al Constitucional, no fueron quienes le "pasaron el cepillo", no fue el Constitucional… El culpable fue Maragall. Fue el Parlamento catalán, fue la ciudadanía que los votó… Fueron los catalanes. Y si no fue Maragall, fue Pujol como demostraron los "investigadores privados" Moragas, Rajoy y Alicia.
 
El Ministerio de Margallo ha demostrado ante Holanda y las sociedades democráticas lo que son capaces de hacer, si directamente censuran un libro, y en un país extranjero, porque están en desacuerdo con el relato histórico los españoles deberían preguntarse qué clase de información les llega de este Gobierno y los medios de comunicación que lo sostienen. Pero más grave aún que censurar un libro es lo que demostró ese incidente: la administración del Estado español actúa contra la administración de la Generalitat catalana, un enfrentamiento nacional interno expuesto a los ojos del mundo. Son dos administraciones con intereses contrarios y en conflicto abierto, es natural que Margallo reitere amenazas anteriores de su partido y su Gobierno de emplear la fuerza del Estado contra el Parlamento catalán.
 
La pretensión de suspender la autonomía catalana plantearía una situación de dimensión histórica nuevamente. La Generalitat tiene un sustento en sí misma y una continuidad no sólo política sino administrativa, no nace de la Constitución que se limitó a reconocerla, sino del Govern en el exilio. Tarradellas ya era presidente antes de volver del exilio. Si el Gobierno suspendiese la autonomía se podría repetir la situación de que un Govern se exiliase. La irresponsabilidad y la incapacidad de resolver las cuestiones democráticamente han conducido a una situación impensable hace diez años.
 
Una situación donde tiene más responsabilidad quien más fuerza tiene, quien tiene el Estado. A esto ha conducido el nacionalismo español encastillado en las instituciones del Estado, conducido por la derecha oligárquica pero acompañada por sectores del PSOE y nuevos elementos políticos surgidos en los últimos tiempos. El día a día de los grandes medios de comunicación madrileños, absolutamente parciales.
 
El Estado español y España como proyecto colectivo posible han llegado a un punto de no retorno, de un modo u otro se desencadenará una crisis en los próximos meses. Con Rajoy, Margallo, Wert, Gallardón, Mato, etc, es imposible que esa grave crisis se conduzca en términos democráticos que abran diálogo, así pues prepárense porque habrá turbulencias. 
 
Artículo de Suso de Toro, in eldiario.es / Zona Crítica / 17-09-2014.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Cita de la Semana



"Curiosamente, los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado."

Frase de: Alberto Pincherle alias Alberto Moravia (1907-1990), escritor y periodista.

martes, 16 de septiembre de 2014

ENRIQUE IV, REY DE FRANCIA Y NAVARRA

ENRIQUE IV "EL GRANDE"
REY DE FRANCIA & DE NAVARRA
1553 - 1610
 
 


 

FICHA TÉCNICA:

Nacido el 14 de diciembre de 1553, en el Castillo Real de Pau, Navarra.

Hijo de: Antonio, Duque de Borbón y de Vendôme, y de Juana III de Albret, Reina de Navarra.

Declarado y jurado Príncipe de Viana (Heredero del Trono Navarro), en 1555.

Proclamado Rey de Navarra en 1572, como Enrique III de Navarra.

Casado con:

1º/-Margarita de Valois, Princesa Real e Infanta de Francia, hija del rey Enrique II de Francia y de Catalina de Médicis, Princesa de Urbino.

2º/-María de Médicis, Princesa Gran-Ducal de Toscana, hija del Gran-Duque Francisco I de Toscana y de la Archiduquesa Juana de Austria.

Hijos habidos del 2º matrimonio:

-Luis, Delfín de Francia y Príncipe de Viana, 1601-1643 (futuro Luis XIII).

-Elisabeth de Francia, Reina de las Españas, 1602-1644.

-Cristina de Francia, Duquesa de Saboya, 1604-1663.

-Enriqueta-María de Francia, Reina de Inglaterra, Escocia e Irlanda, 1605-1669.

-Nicolás de Francia, Duque de Orléans, 1607-1611.

-Gastón Juan-Bautista de Francia, Duque de Anjou, Duque de Orléans, 1608-1660.

Hijos naturales habidos: 9

con Gabrielle d'Estrées, Marquesa de Montceaux y Duquesa de Beaufort:

-César de Borbón, Duque de Vendôme y de Beaufort, 1594-1665.

-Catalina-Enriqueta de Borbón, 1596-1663.

-Alejandro de Borbón, Caballero de Vendôme, 1598-1629.

con Catherine-Henriette de Balzac d'Entragues, Marquesa de Verneuil:

-1 hijo, 1600.

-Enrique de Borbón, Obispo de Metz, Duque de Verneuil, 1601-1682.

-Gabriela-Angélica de Borbón, 1603-1627.

con Jacqueline de Bueil, Condesa de Moret:

-Antonio de Borbón, Conde de Moret, 1607-1632.

con Charlotte des Essarts:

-Juana-Bautista de Borbón, Abadesa de Fontevrault, 1608-1670.

-María-Enriqueta de Borbón, Abadesa de Chelles, 1608-1629.

Designado Heredero del Trono de Francia en 1584, por su primo y cuñado el rey Enrique III de Francia.

Proclamado Rey de Francia en 1589.

Coronado el 27 de febrero de 1594, en la Catedral de Chartres.

Asesinado el 14 de mayo de 1610, en París.

 

Si Enrique IV de Borbón, rey de Francia y de Navarra, se queda en la historia enmarcado entre la famosa gallina a la olla (poule au pot) y el penacho blanco, es porque tiene una dimensión particularmente importante, a imagen y semejanza de Carlomagno: como él, se le conoce como un conquistador primero y un civilizador después.



Conquistador de su propio reino, Enrique de Navarra se convierte, a la muerte de Enrique III, en rey legítimo de Francia. Ya a la muerte del último hijo de Enrique II y de Catalina de Médicis, Francisco-Hércules, duque de Alençon y de Anjou, en 1584, Enrique III de Borbón, rey de Navarra, se convierte en pretendiente lejano y directo por descender de San Luis IX de Francia. Pero, siendo hijo del duque Antonio de Borbón y de Juana III de Albret, reina de Navarra, figura como príncipe protestante y jefe del partido hugonote. En 1585, Enrique III de Francia le deshereda de la sucesión real francesa por esa razón. En 1589, vuelve sobre su decisión y contrae una alianza con él para asediar París, en manos de la Liga Católica y capitaneada por los duques de Guisa. En el momento de fallecer, Enrique III le vuelve a designar como su legítimo sucesor en el trono, a condición que renuncie a la fe protestante. Pero el nuevo rey Enrique IV no renuncia por ello, y en un principio, al calvinismo y a su alianza con la reina Elizabeth I de Inglaterra, lo que parece intolerable a la mayoría de los franceses. Y, como Enrique IV rehúsa por segunda vez en abjurar del calvinismo, la guerra es retomada entre católicos y hugonotes. El monarca, curtido batallador, cosecha brillantes victorias derrotando las tropas del duque de Mayenne y del rey Felipe II de España a cuyo mando está Alejandro Farnesio, duque de Parma, venido en ayuda de la Liga Católica. Los éxitos se suceden en Arques en septiembre de 1589, en Ivry en marzo de 1590 y en Chartres en el mes de abril del mismo año. Aprovechando la ventaja, Enrique IV asedia nuevamente la capital de su reino.

Se sabe que el rey, sensible a la miseria de los parisienses, autoriza a las mujeres y niños a salir de la ciudad, y el envío de convoyes para alimentar a los que se quedan tras las murallas. Pero París no cae: no se rendirá hasta que Enrique IV abrace de nuevo la fe católica. Solo si da el paso, la capital abrirá sus puertas al monarca.



Sobre el insistente consejo de su gran compañero de armas y amigo, Maximilien de Béthune, barón de Rosny (futuro 1er duque de Sully), Enrique IV cede para instruirse en la fe católica y reincorporarse en el seno de la Iglesia Romana. De este modo, prepara su conversión para tumbar el único obstáculo que le impide ser coronado rey. Ya que la catedral de Reims está en manos de los Guisa, Enrique elige la catedral de Chartres para la ceremonia de su consagración, siete meses después de su solemne abjuración en la real abadía de Saint-Denis (necrópolis de los reyes de Francia), realizada el 25 de julio de 1593.

Por fin ungido con los santos óleos, consagrado y coronado rey con el fastuoso boato y ceremonial que son propios de este evento, París abre sus puertas a Enrique IV quien entra triunfalmente en ella, para mayor desconcierto de los españoles.



Fuerte del apoyo militar de Inglaterra y de las Provincias-Unidas, Enrique IV concluye la guerra contra España mediante el Tratado de Paz de Vervins, el 2 de mayo de 1598: España debe restituir a Francia todas las plazas ocupadas.

Tras asegurar la paz con el exterior, el rey favorece la paz interna mediante el Edicto de Nantes: los protestantes franceses obtienen la libertad de conciencia y se benefician de la igualdad de derechos civiles, como cualquier súbdito católico. Para el culto, las mismas libertades son concedidas, excepto en París.

Tras nueve años de combates, Enrique IV se encuentra con la inmensa tarea de reconstruir un reino desangrado por décadas de guerra civil y religiosa. Los doce últimos años de su reinado se dedican exclusivamente a la reconstrucción del país con eficaces medidas para devolver la vitalidad al comercio, a la economía, al cultivo y a la cultura nacionales. El duque de Sully, superintendente de las Finanzas y virtuoso del ahorro, pone en marcha una eficaz fiscalidad y una titanesca reconstrucción de puentes y caminos, dotando el país de una modernísima red de carreteras, de puertos y de plazas fuertes. Su mayor logro será dejar el Tesoro Real rebosante de oro: cuando abandona su cargo, deja una Hacienda Real muy solvente, con superávit y enormes recursos.

 
Retrato de Maximilien de Béthune, 1er Duque de Sully (1559-1641).


Laffemas, nombrado controlador general del Comercio y de las Manufacturas de Francia, establece varias fábricas en Lyon, Tours, Paris, en las provincias del Poitou y de Béarn; se exportan sedas, tapicerías y pieles. Se cimentan las bases de una industria francesa que alcanzará su cénit con el reinado de Luis XIV, nieto de Enrique IV.



Siendo la paz y la autoridad real restablecidas, la prosperidad económica florece de nuevo. El rey alienta a la nobleza rural, fundamentalmente protestante, para dar empuje a la agricultura, y se procede a la desecación de las insalubres marismas de la Saintonge para ganar tierras de cultivo. Las provincias, víctimas de la anarquía de la guerra civil, vuelven a su dinamismo de antaño. El rey funda el Colegio de La Flèche, que confía a los Jesuitas, y moderniza la capital francesa con un nuevo plan urbanístico: en 1603 inaugura el Pont-Neuf (Puente Nuevo) que une las dos orillas del Sena. Hace edificar la inmensa galería del Louvre, uniendo el Palacio del Louvre con el Palacio de Las Tulerías sobre el muelle derecho del Sena, la Plaza Real (actual Plaza de los Vosgos), la Plaza Dauphine y renueva la Isla de la Cité. Funda el Hospital de San Luis, proyecto que había sido del rey Francisco I pero que nunca se llevó a cabo. Y, para reactivar el comercio interno, procede a la construcción del canal de Briare, que une el Sena con el Loira.

De los puertos franceses y de sus atarazanas, salen nuevos y flamantes navíos, y las expediciones de Samuel de Champlain para iniciar la exploración del Valle de San Lorenzo, en Canadá. Champlain fundará la ciudad de Québec, como primer enclave de la colonia francesa en el Nuevo Mundo.

A partir de 1599, queriendo asegurar su descendencia, Enrique IV solicita al Papa la anulación de su matrimonio con su prima la estéril y casquivana Margarita de Francia (hermana de los últimos reyes de la Casa de Valois, Francisco II, Carlos IX y Enrique III), popularmente conocida como "la reina Margot".

 
Retrato de María de Médicis, Reina de Francia y de Navarra (1573-1642).


Tras el lamentable episodio con su favorita Gabrielle d'Estrées, con la que amenazaba casarse y convertirla en reina, Enrique IV contrae matrimonio con la princesa de Toscana, María de Médicis, en 1600. Ésta, le dará seis hijos y un sucesor, el futuro rey Luis XIII, nacido en 1601.

El mismo año de 1600, Enrique IV firma la paz con el duque de Saboya mediante la Paz de Lyon: Francia se hace con la Bresse, el Bugey, Valromey y Gex, territorios que protegen la región activa de Lyon y aseguran el paso de los regimientos Suizos a Francia. Y aunque el reinado de Enrique se beneficia de las divisiones entre potencias europeas, queda pendiente la amenaza de la alianza entre los Habsburgo de Madrid y de Viena. Por ello, Enrique IV sostendrá a los protestantes de las Provincias Unidas (Países-Bajos), sublevados contra el dominio español. También por ese motivo interviene directamente en la crisis de sucesión del ducado de Juliers, para impedir la expansión del Sacro Santo Imperio, como hicieron sus predecesores Francisco I y Enrique II.

Pero esas luchas contra las potencias católicas despiertan hostiles sospechas entre los antiguos miembros de la Liga Católica Francesa.



El 13 de mayo de 1610, habiendo hecho coronar en la abadía de Saint-Denis a su esposa María de Médicis, a la cual confía la regencia del reino en su ausencia, Enrique IV inicia los preparativos para ir a la guerra. El 14 de mayo, queriendo visitar a su viejo amigo el duque de Sully en su domicilio, es víctima de las puñaladas de Ravaillac en plena calle. Trasladado urgentemente al Palacio del Louvre, de donde había salido la misma mañana, fallece poco después.

LA REINA MARGOT


MARGARITA DE FRANCIA
REINA DE NAVARRA Y DE FRANCIA 
1553 - 1615
 

 
"La Reina Margot"
 
Hay tantos horrores contados sobre Margarita de Valois, hija del rey Enrique II de Francia y de Catalina de Médicis, que no pueden exagerarse más de lo que ya lo están.



Nacida el 14 de mayo de 1553, en el castillo real de Saint-Germain-en-Laye, Margarita, Princesa Real e Infanta de Francia, ya es diana de todo tipo de rumores desde su más tierna adolescencia. Víctima de las reprimendas de su madre, de sus hermanos y de su esposo el rey Enrique III de Navarra (futuro Enrique IV de Francia), su casquivana conducta tiene la excusa de ser el fruto de la gran libertad que impera en la corte de Francia. Para canalizar sus ardientes pasiones, Catalina de Médicis la casa con Enrique de Borbón, rey de Navarra. Esa unión se celebra el 18 de agosto de 1572 en París, pero Margarita de Francia entra en la catedral de Notre-Dame sola, ya que su futuro marido es protestante y hace ostentación de su condición quedándose ante las puertas del templo, para mayor escándalo de los parisinos.

La noche de bodas será ensangrentada por la matanza de la San Bartolomé, en el curso de la cual Enrique de Navarra se verá amenazado de muerte si no abjura en el acto de su fe calvinista.



El matrimonio no será feliz. Margarita, ya durante la ceremonia religiosa de su enlace, se negó a dar el "si, quiero", y su hermano Carlos IX le obligó brutalmente a asentir con la cabeza, de un manotazo en la nuca. A eso se añade su falta de apetencia por su flamante marido que huele a tigre, algo bocazas y rudo. Él la engaña con las casquivanas damas de la corte, y ella le devuelve con creces la cornamenta. De hecho, sus amoríos se hacen tan notablemente lúbricos que Enrique de Navarra acaba por encerrarle en su castillo de Usson, en Auvernia, donde permanecería allí a lo largo de 18 largos años.



Cuando su marido se convierte en rey de Francia a la muerte de su último hermano superviviente, Enrique III, que ha sucumbido bajo la puñalada de un monje iluminado en 1589, asiste aliviada al trámite de la anulación de su matrimonio con Enrique IV. Lejos de estar disgustada, la reina Margarita de Francia facilita la tarea a su marido y al Legado del Papa. Gana, a cambio, el título de Duquesa de Valois, el pago de sus colosales deudas, una renta vitalicia y su liberación con derecho a residir en París.

La relación existente entre Margarita y Enrique IV se vuelve cordial, y en su correspondencia con él, demuestra su natural bondad.




Instalada en el parisiense palacete de Sens, rodeada de sus sucesivos, jóvenes y fogosos amantes, a los que mata de agotamiento en el tálamo, reaparece ante los parisinos como una mujer que ha envejecido y engordado enormemente; canosa y casi calva, lleva pelucas rubias y es coqueta hasta lo insospechable. Nada queda ya de su legendaria y tan elogiada belleza de antaño.

Sus relaciones con la nueva reina, María de Médicis, y con las favoritas del rey, son óptimas. Mejor aún, se convierte en una segunda madre para el Delfín Luis, y se encarga cariñosamente de todos los hijos del rey, ella que nunca fue capaz de engendrar un heredero para el trono.

El 27 de marzo de 1615, fallece tranquilamente en su residencia del Hôtel du Petit-Bourbon, en París, y el joven rey Luis XIII la llora sinceramente, recordándola como la única mujer que le había dado un verdadero amor maternal, del que se veía privado por su propia madre.

domingo, 14 de septiembre de 2014

CURIOSIDADES -153-

"V" DE VICTORIA



El 14 de enero de 1941, el ex ministro de Justicia belga Victor de Laveleye, exiliado en Londres desde que Bélgica andaba ocupada por los Alemanes, estaba al frente de la dirección de las emisiones de radio de habla francófona de la BBC, cuando se dirigió a sus compatriotas incitándoles a que escribieran la V de victoria (de Victoire en francés, y Vrijheid en neerlandés) en todas las ciudades para que el ocupante nazi supiera, al ver esta señal escrita por todas partes, que estaba rodeado, cercado por una inmensa multitud de ciudadanos esperando ansiosamente su primer gesto de debilidad, de fracaso, y para proceder a su liberación. En las semanas siguientes, la "V" apareció pintada en todas las calles de las ciudades de Bélgica y Francia.

Ante tamaño éxito, la BBC decidió ir más allá creando una señal audible en Morse para que sus oyentes identificasen con ella la "V" de victoria; se utilizaron 3 puntos y una raya ( . . . - ).



La "V" fue rápidamente adoptada como el símbolo de los aliados que luchaban contra el enemigo nazi. Winston Churchill, primer ministro de Gran-Bretaña, siempre que veía fotógrafos de la prensa, hacía instintamente la "V" con los dedos índice y corazón de la mano derecha, así como el General Charles De Gaulle, jefe de la Resistencia Francesa y de su gobierno en el exilio.



El mensaje implícito del "Venceremos" fue adoptado, de hecho, a raíz de un antiquísimo gesto inglés que remontaba al siglo XV (Guerra de los Cien Años) y que los arqueros del rey Enrique V utilizaban para provocar al enemigo francés desde la victoriosa batalla de Azincourt (25-10-1415), ya que éste tenía por costumbre amputar los 2 dedos de los arqueros ingleses que apresaba para que no pudieran volver a tensar sus arcos tras su liberación. El gesto en si, era una burla y una provocación hacia el enemigo que volvió a tener vigencia durante la IIª Guerra Mundial, y que fue muy popular entre los ciudadanos británicos. Desde entonces, los británicos suelen unir el gesto desafiante a la expresión de up yours (métetelos por ahí) como respuesta grosera al rival.

Los nazis y los fascistas, por su parte, se apropiaron de ese signo del mismo modo en que adoptaron el saludo romano (brazo derecho alzado) y la cruz gamada o esvástica hindú, amén de muchas otras simbologías. Esto ha llevado a muchos ignorantes de hoy día, a creer erróneamente que el signo de la "V" es de origen nazi/fascista.

ACTUALIDAD: La "V" Catalana y la manipulación del Gobierno

LA "V" CATALANA
Y LAS CONSIGNAS DEL MINISTRO DEL INTERIOR

Los funcionarios de la Delegación del Gobierno en Barcelona sienten vergüenza de su delegada.



48 horas antes de la Diada del Once de Septiembre y de la puesta en marcha de la V, la delegada del gobierno, María de los Llanos de Luna, dijo a algunos de sus colaboradores que las órdenes del Estado sobre la participación en la V eran que no hubiera más de 500.000 manifestantes presentes.

Los equipos técnicos de la delegación prepararon la explicación técnica sobre la participación en la V, aunque las informaciones de la inteligencia del Estado que les llegaban no ligaban para nada. Unas informaciones que ya daban la cifra de 800-900 mil participantes en la V. Llanos de Luna advirtió de que estas informaciones eran órdenes directas del Ministerio del Interior (Jorge Fernández Díaz).

24 horas antes del Once de Septiembre también se produjo otro incidente ante la exigencia de Llanos de Luna a los altos cargos policiales de "enseñar el paquete" del Estado. Más prudentes, los mandos de la Guardia Civil y la Policía Nacional ordenaron a sus fuerzas no intervenir, no responder a ninguna provocación y sólo recurrir a la intervención ante hechos gravísimos que pongan en peligro instalaciones o personas del Estado.

Durante la Diada, el nerviosismo de la Delegada puso a prueba la paciencia de los altos cargos de la policía del Estado, los cuales recibían minuto a minuto informaciones de sus servicios que todo se desarrollaba en perfecto orden, civismo, sentido familiar y ningún tipo de violencia ni provocación. Los altos cargos de los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado, en contacto permanente con la Guardia Urbana de Barcelona, dijeron que el número de manifestantes era aproximadamente de 1.500.000, aunque la Guardia Urbana insistía en casi 2.000.000 .

Cuando se transmitió esta cifra a la delegada del gobierno, ésta perdió la compostura y exigió que se informara de un máximo de 500.000. Los funcionarios de la delegación y muchos de los altos cargos policiales, todos ellos profesionales de la seguridad y la administración, quedaron perplejos ante esta manipulación monumental.



sábado, 13 de septiembre de 2014

Anécdotas Históricas -255-



El Mariscal de Villars, convertido en una celebridad gracias a su victoria en Denain, era un general prudente pero sabía, en ciertas ocasiones, exponer su vida como cualquier soldado en el fragor de la batalla. En cierta ocasión, en la que le apremiaban para ponerse una coraza durante un enfrentamiento particularmente sangriento, se negó en redondo y, en voz alta y en medio de sus soldados, exclamó:

-"¡No creo que mi vida sea más importante que las de toda esta valerosa gente!"

Anécdota de: Claude Louis Héctor, 1er Duque de Villars, Mariscal & Par de Francia (1653-1734), Mariscal-General de los Ejércitos del Rey de Francia.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Cita de la Semana



"Las leyes son como las telas de araña, a través de las cuales pasan libremente las moscas grandes y quedan enredadas las pequeñas."

Frase de: Honoré de Balzac (1799-1850), escritor.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Anécdotas Históricas -254-



Durante los primeros días del asedio de Philippsburg en junio de 1734, en plena Guerra de Sucesión Polaca, llega la noticia al Mariscal-Duque de Villars (81 años), acuartelado entonces en Turín, de que su homólogo el Mariscal-Duque de Berwick (63 años), a la cabeza del ejército francés destinado en el Rhin, ha sufrido un mortal percance mientras inspeccionaba unas zanjas recién cavadas por sus soldados: es violentamente decapitado por una bola de cañón el 12 de junio. Y el Mariscal de Villars, moribundo y clavado en su cama, lamentó ante su ayuda-de-campo:

-"¡Este hombre siempre ha tenido más suerte que yo!"

El mariscal octogenario fallecería en su cama el 17 de junio, 5 días después del decapitado Berwick.

Anécdota de: Claude Louis Héctor, Ier Duque de Villars, Mariscal & Par de Francia, Mariscal-General de los Ejércitos del Rey de Francia (1653-1734).

viernes, 5 de septiembre de 2014

Cita de la Semana



"La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva."

Frase de: José de Sousa Saramago (1922-2010), escritor.

jueves, 4 de septiembre de 2014

FEDERICO II DE PRUSIA: Una vida privada largamente censurada


EL TABÚ SOBRE LA SEXUALIDAD
DE FEDERICO II "EL GRANDE"




Federico II, rey de Prusia y elector de Brandenburgo (1712-1786), gobernó entre 1740 y 1786, sucediendo en el trono a su padre el rey Federico-Guillermo I apodado "El Rey Sargento". Su fama de gran estratega militar y de monarca ilustrado es de sobras conocida en la historia moderna. Sus hazañas, aventuras y desventuras militares llenan varios tomos, así como sus innovaciones en el arte de gobernar un pueblo con justicia y equidad. Pero, en cuanto a su aspecto privado, durante largo tiempo se ha silenciado su sexualidad, que chocaba frontalmente con su reputación de aguerrido soldado y rey.

En lo que toca a su vida privada, no se le conoce ninguna amante del sexo femenino en una época en que eran una verdadera institución real, a excepción de una, la Condesa Anna Karolina Orzelska, hija natural del Elector Federico-Augusto I de Sajonia y Rey de Polonia como Augusto II "El Fuerte". De hecho, a Federico II le interesaba más la compañía masculina que la femenina.

 
Retrato del Tnte. Peter Karl Christoph von Keith (1711-1756).


En su adolescencia y con 16 años, Federico encuentra en Peter Karl Christoph von Keith un amigo sincero y fiel cuya familiaridad, a decir de su hermana mayor la Princesa Wilhelmina, va más allá de los límites exigidos entre un príncipe heredero y un joven paje. Su padre el rey Federico-Guillermo I, haciéndose eco de la particular amistad que une su heredero al joven, zanja brutalmente el tema y exilia a Von Keith. A éste le sucederá un joven soldado, el teniente Borcke, del cual el Kronprinz caerá enamorado a juzgar por el contenido de una carta en la que se le sincera abiertamente. Se ignora si el joven teniente le respondió en los mismos términos. Poco después, se produce el encuentro con el hijo de un general, Hans Hermann von Katte, 22 años; es un flechazo para un Federico de 18 años. Ambos planean huir juntos a Inglaterra para escapar de la tiranía paterna y proseguir con su idilio. La aventura acaba brutalmente y en tragedia: Federico y Von Katte son arrestados, encarcelados y torturados en Küstrin, juzgados por alta traición y, aunque los jueces se inhiben y declaran su incompetencia para juzgar al joven príncipe heredero, Federico-Guillermo I irá más allá. El Príncipe heredero se verá condenado a prisión y a asistir, horrorizado, a la ejecución capital de su amigo.


 
Retrato del oficial Hans Hermann von Katte (1704-1730), según Georg Lisiewski.
 
 
Retrato de la Duquesa Elisabeth Christine von Brunswick-Wolfenbüttel-Bevern, Reina consorte de Prusia y Electriz de Brandenburgo (1715-1797); obra de Antoine Pesne.
 


Aunque su matrimonio forzoso con la Princesa Elisabeth-Christine de Brünswick-Wolfenbüttel-Bevern haya sido probablemente consumado a lo largo de sus primeros años de vida conyugal en el Castillo de Rheinsberg, su esposa es rápidamente relegada a sus aposentos del Palacio Real de Berlín y literalmente abandonada a partir de su ascenso al trono en 1740. Si no le rinde visita, Federico insiste para que ésta sea tratada con respeto y reciba las atenciones debidas a una reina. La homosexualidad del rey Federico II de Prusia permanecerá, durante mucho tiempo, como un secreto de Estado que la decencia de los manuales de historia, el pudor de los biógrafos y los prejuicios de los historiadores prusianos condenan al silencio. De manera alusiva, se la mencionaba: "un rumor pudiendo explicar el misterio que rodea su vida privada, indica una herida mal curada como causante de la impotencia." Más valía un rey eunuco que invertido.



Voltaire no se anda con rodeos ni alusiones floreadas para abordar los gustos sexuales de Federico II. En 1759, escribía:

"Cuando Su Majestad era vestida y calzada, el estoico concedía algunos momentos a la secta de Epicuro: mandaba que vinieran ante él dos o tres favoritos, fuesen tenientes de su regimiento, pajes o jóvenes cadetes. Tomaban café. A aquél a quien se echaba el pañuelo se quedaba un cuarto de hora a solas con el rey. Las cosas no iban hasta las últimas consecuencias, dado que el príncipe, en vida de su padre, había sido muy maltratado en sus amoríos fugaces y no menos mal curado. No podía jugar el primer papel: tenía que contentarse con los secundarios."

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Su médico privado, el Doctor Johann Georg Zimmermann, publicó un libro después de su muerte (1786) para cortar de raíz lo que consideraba una calumnia lanzada por los franceses, y habla de una supuesta gonorrea mal curada y de una castración accidental. Sin embargo, los médicos forenses anotaron claramente, en negro sobre blanco, que el cuerpo del monarca no había sufrido mácula alguna.

 
Retrato de Michael Gabriel Fredersdorf (1708-1758); obra de A. Pesne.


Cuando se encuentra prisionero en la plaza fuerte de Küstrin, y siendo aún Príncipe Heredero de Prusia, Federico conoce a dos personas que jugarán un importante papel en su vida: Michael Gabriel Fredersdorf y el Conde von Keyserlingk. Del primero, Voltaire escribió: "Ese soldado, joven, hermoso, bien proporcionado y que tocaba la flauta, sirvió en más de una manera para divertir al prisionero." Aunque hijo de campesinos, y cuando Federico II sube al trono, es elevado del cargo de paje del rey al de chambelán privado y tesorero, director del teatro real y, finalmente, canciller del reino y coordinador de los servicios secretos prusianos.

Del segundo, un poema escrito por el propio Federico a su llegada al castillo de Charlottenburg, deja clara la naturaleza de su amistad e intimidad. Siendo la homosexualidad considerada cosa contra natura en el siglo XVIII, el poema prueba que, para Federico II, no lo era en absoluto, desmarcándose así de la opinión general de su tiempo.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

ACTUALIDAD: ¿Abdicó Juan-Carlos I por chantaje?


UN ESCÁNDALO DE PROPORCIONES INAUDITAS
 
 

Conoce la verdad de por qué "ABDICÓ" el Rey Juan-Carlos I debido a las acusaciones de un ex-agente del CESID
Ex espía español acusa al Rey de haber robado 33.000 millones, incluidos 16.000 de los preferentistas de Bankia: "Yo fui la causa de su abdicación"

Publicado por CienciayEspiritu

Un grupo de personas que apoyan a un hombre han creado un blog.

Este hombre se llama Ramón Francisco Arnáu de la Nuez, su DNI es 42.828.266-N, y aseguran que fue ex-agente del CESID y tener pruebas a buen recaudo que incriminan a altos cargos de la vida política y empresarial canaria y española y que garantizan la veracidad de las denuncias.

"LA ARAÑA" ex-agente del CESID:

Los 1051 delitos comunes cometidos por el Rey Juan Carlos-I que esconde la justicia e información sobre gran parte de asuntos corruptos del Gobierno Español.


Todas estas acusaciones provienen de un ex-agente del CESID que actualmente se encuentra secuestrado en la cárcel de Segovia debido a que puede demostrar todas las siguientes acusaciones e intentaran impedirlo a cualquier precio:
* El Rey Juan Carlos-I "ABDICO" porque un ex-agente del CESID lo amenazó con hacer públicos sus delitos ocultos; muchísimos.

* El ex-agente de los servicios secretos es conocido por todos los espías mundiales como "LA ARAÑA"; y es de origen canario.

*Acusó al Rey Juan Carlos-I de haber cometido "1.051 Delitos" en los últimos 30 años; y tiene las pruebas de todo.

*El Presidente del Tribunal Constitucional mantiene "ocultas" las denuncias contra el Rey Juan Carlos-I: ¿Por qué…?

*Los Gobiernos de España de los últimos 20 años tienen SECUESTRADO en prisión a este ex-agente del CESID; torturándolo y trasladándolo de cárcel cada varios meses.

*El ex-agente responde a las iniciales del nombre: R.F.A.N; y su DNI es: 45.828.266-N; y numero de preso: 86.225.000.04; a día de hoy lo tienen en la prisión de Segovia; en un modulo conflictivo.

*Todas las sentencias judiciales; los autos; providencias; y todo su expediente penitenciario SON FALSOS y ESTAN PREFABRICADOS para justificar su secuestro como un delincuente común.

*Llevan 20 años torturándolo, física y psicológicamente; agrediéndolo; manteniéndolo aislado, incomunicado de su familia y amigos; y jamás los han llevado a un médico forense.

*Lo mantienen enfermo de diabetes Tipo-I; sin la dieta de comidas ni los cuidados necesarios. El gobierno Español busca su muerte para a si silenciar para siempre sus denuncias.

*CONOCE LA GRAN MAYORIA DE MENTIRAS Y LOS SECRETOS DE TODOS LOS GOBIERNOS DE ESPAÑAS DESDE 1982 HASTA HOY; Y TIENE "LOS DOCUMENTOS"QUE LO DEMUESTRAN, LOS CUALES QUIERE HACER PUBLICOS.

 
*Ya lo han mantenido preso en mas de "57 cárceles" Españolas; calificado como interno "F.I.E.S" – (MUY PELIGROSO) – y bajo un estricto control y la intervención de sus comunicaciones: orales; escritas; telefónicas; todo sin orden judicial ninguna.

*Ha sido agente del CESID; del ministerio del interior Español y espía en terceros países durante más de 20 años.

*Conoce perfectamente "LA CASA" y sus cloacas del estado;
aunque el gobierno lo niegue.

*Acusa al Rey Juan Carlos-I de haber amasado una fortuna superior a los "33.000 MILLONES DE EUROS "que tiene ocultos en 4 paraísos fiscales

*Acusa al Rey Juan Carlos-I de haberse apropiado de "16.000 MILLONES DE EUROS" de los "PREFERENTISTAS" de Bankia y las cajas de ahorro.

*Acusa al Rey Juan Carlos-I de haber ganado "3.800 MILLONES DE EUROS" por intermediar en la privatización de REPSOL-YPF.

*Acusa al Rey Juan Carlos-I de llevarse "1.040 MILLONES DE DOLARES" por la O.P.A de la LUKOIL junto "su amante" la Princesa Alemana Corinna.

*Acusa al Rey Juan Carlos-I de embolsarse entonces "2.000 MILLONES DE PESETAS" con el asunto de las torres KIO, recibidos de Javier de la Rosa y un grupo inversor Árabe.

*Lleva más de 25 años cobrando comisiones por los barriles de crudo que España compra a Arabia Saudí.

*Lo acusa de utilizar la entidad "LA CAIXA" para lavar su fortuna y sacar de España miles de millones; parte del erario público y parte de sus negocios ilícitos o mediaciones mafiosas.

* Lo acusa de tener "CINCO HIJOS MAS" fuera del matrimonio – (tres hombres y dos mujeres)-; de una vida licenciosa y de adicciones a drogas.
* El Fiscal General del Estado tiene "OCULTAS" todas las denuncias de este ex-agente "CON PRUEBAS"; y el gobierno niega su existencia.

*Que la Opinión Publica pida a la Casa Real que hagan públicos "LOS 223 DOCUMENTOS" y las "31 CARTAS", que han recibido de "LA ARAÑA" en los últimos 3 meses.

* Que la Casa Real haga pública "LA CARTA DE 12 FOLIOS" con la que este ex-agente "OBLIGO A ABDICAR" a Juan Carlos-I.

*Que el Presidente del Tribunal de Cuentas "EXHIBA PUBLICAMENTE" las cartas y escritos enviados por este ex-agente, un total de "71" en la Acción Publica Nº:18/14.

*Que el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; "ENSEÑE PUBLICAMENTE" los contenidos de los "91" documentos recibidos entre Febrero y Junio de este año, enviados por este ex-agente.

*Que el Presidente del Congreso de los Diputados "EXPLIQUE" de forma pública a los ciudadanos el por qué tienen paralizados hace más de dos años la petición Nº 380 de la comisión de Investigación Parlamentaria por Corrupción Judicial y Política presentada por este ex-agente "CON PRUEBAS".

*Que la Vice-Presidenta Sáenz de Santamaría "ENSEÑE PUBLICAMENTE" los contenidos de las cartas enviadas por este ex-agente a ella personalmente y "EXPLIQUE" a los ciudadanos "LA VERDAD".

*Que el Fiscal General del Estado, "EXPLIQUE PUBLICAMENTE" a todos los ciudadanos desahuciados de sus casas por los bancos, quienes son "ese grupo" de: Políticos; Jueces; Fiscales y Empresarios, que se adjudican sus casas "por cuatro perras gordas".

*Que Maria-Dolores de Cospedal "EXPLIQUE PUBLICAMENTE" por qué ayudó a este ex-agente a escaparse de la prisión de Teruel en Enero de 2013 y "a cambio de qué…."

*Que el Ministro Garcia-Margallo "EXPLIQUE PUBLICAMENTE"; por qué volvieron a detener a este ex-agente en Lisboa el 03/07/13 y por qué lo extradito "ilegalmente" la Audiencia Nacional "sin orden judicial".

*Que el Secretario General de Instituciones Penitenciarias y el Ministro del Interior "EXPLIQUE PUBLICAMENTE" por qué este ex-agente tiene un expediente penitenciario de "12.000 fólios" todos falsificados y con qué finalidad.

*Que el Magistrado de la Audiencia Nacional; Felix A. Guerra Marcos "EXPLIQUE PUBLICAMENTE" por qué "manipulo" el Mandato de Detención Europeo en busca de extraditarlo con documentos falsos de toda falsedad.

*Que el Presidente Mariano Rajoy "EXPLIQUE PUBLICAMENTE" el por qué ordenó al Primer Ministro de Portugal; Passos Coelho que entregasen a este ex-agente a España sin respetar su Asilo Político en Portugal.

*El Presidente Mariano Rajoy; el Fiscal General del Estado y el Presidente del Tribunal Supremo "DEBEN EXPLICAR PUBLICAMENTE" por qué "ocultan" las querellas y denuncias "por pedofilia y pederastia" que se interpusieron contra cientos de ex-ministros; diputados; senadores; obispos; políticos; etc.

*Confirma "LA ABSOLUTA VERACIDAD" y "EL VIGOR INFORMATIVO" de todo el contenido del libro sobre el "el 23-F" escrito por la periodista Pilar Urbano.
*Confirma que el 23 de Febrero de 1981, la autoridad militar competente bajo el pseudónimo de "El Elefante Blanco" que debió comparecer en el Congreso de los Diputados era El Rey Juan Carlos-I (Según documentos clasificados obrantes en su poder).

*Confirma, igualmente; la asistencia del Rey Juan Carlos-I, de forma "disfrazada" en varias de las reuniones previas al 23-F en un piso de Calle General Cabrera, en Madrid; junto a Generales y Jefes de las Fuerzas Armadas; así como de "seis civiles".

*Que explique el Presidente Rajoy "PUBLICAMENTE" a que "trato" llego el sábado 25 de marzo de 2014 en Las Palmas de Gran Canaria, con Paulino Rivero; Jose-Miguel Pérez y José Manuel Soria "a cambio" de mantenerle ahí secuestrado.

*Que explique el Presidente del Tribunal Constitucional "el acuerdo" que cerró con el Rey Juan Carlos-I en el Palacio de la Zarzuela el jueves; 22 de Mayo de 2014-(antes de anunciar su abdicación; y después de recibir los documentos que el ex-agente le envió)-.

*Que explique públicamente el Presidente de la Audiencia Nacional "el contenido" de la carta que le envió al a el ex-agente el Viernes, 23 de Mayo de 2014 y "muestre a los ciudadanos" íntegramente el contenido de los documentos que recibió de él días antes.

*Solicita "A TODA LA SOCIEDAD ESPAÑOLA" que inicien una Campaña de Protestas Públicas; a través de las redes sociales; de todos los medios de comunicación posibles; en las calles, en las empresas y en todos los foros "EXIGIENDO AL GOBIERNO SU LIBERACION DE ESTE SECUESTRO"; y "EXIGIENDOLES PREVIAMENTE, QUE LE DEJEN HABLAR Y PROBAR PUBLICAMENTE LA VERDAD DE TODAS SUS ACUSACIONES"; advirtiéndoles además; sobre la garantía máxima del cuidado de su integridad física; para que "TODOS" puedan ser testigos de ESTA GRAN ESTAFA SOCIAL DE LAS CLASES DIRIGENTES; y que no admitan ni el más mínimo atisbo de duda, sobre la plenitud de uso y buena salud de sus excelentes capacidades mentales, ni los ataque partidistas de la prensa y medios de comunicación afines al Gobierno y a todos los acusados; porque "SU PELIGRO" solo está en "que puede demostrar todas estas acusaciones"; y ellos intentaran impedirlo "a cualquier precio".

Aún, ni siquiera ha comenzado a decir "TODO" el engaño del que los ciudadanos están siendo "sus víctimas".

martes, 2 de septiembre de 2014

EL SEÑOR DE MONTAIGNE

MICHEL EYQUEM DE MONTAIGNE
1533 - 1592

 


Michel nació en el castillo de Montaigne, sito en la localidad dordoñesa de Saint-Michel-de-Montaigne, el 28 de febrero de 1533, a 30 millas de Bordeaux.

Su padre fue Pierre Eyquem, alcalde de Bordeaux, ex soldado y próspero comerciante que llevaba el nombre de De Montaigne y el título señorial, pues su abuelo Raymond o Ramón Eyquem adquirió el castillo de ese nombre, así como todas las tierras feudales que lo rodeaban en 1477, convirtiéndole en el noble "Señor de Montaigne".



Su madre, Antoinette de Louppes, hija de un próspero mercader de Toulouse, descendía supuestamente de una familia de judíos sefarditas españoles*, los "López de Villanueva", la misma que vivió en Aragón en el tiempo de las persecuciones de la Inquisición. Tres miembros de su familia, incluyendo a su presunto bisabuelo Pablo López, fueron quemados en la hoguera por el delito de ser marranos (Conversos que practicaban el judaísmo en secreto) en 1491. Estos recuerdos lo acompañaron toda su vida y frecuentemente vemos en sus ensayos la denuncia de esas injusticias.

(*)_Parece ser que el orígen judío de la madre de Montaigne, hoy tan mencionada por numerosos autores, no es más que una invención del siglo XIX. Eminentes especialistas como Roger Trinquet, ponen en tela de juicio esa filiación dudosa.

Pierre Eyquem de Montaigne, puso esmerada atención en la educación de su hijo Michel. En la más tierna infancia, lo envió a convivir con los campesinos de una de las aldeas de su propiedad con el propósito que se identificara con los menesterosos. Como en ese tiempo se creía que despertar a un infante de manera brusca, le ocasionaría un daño irreparable, Michel era despertado siempre con un instrumento musical.

Con el propósito de que el pequeño Michel aprendiera latín, su padre contrató un tutor alemán que no hablase francés. Y de esta manera el niño no tuvo contacto con esa lengua los primeros ocho años de su existencia y aprendió el latín como su idioma nativo. Después se le enseñó griego. Y solo cuando lo dominó plenamente, comenzó a escuchar el francés. Fue entonces enviado, a la escuela en Bordeaux, donde completó los doce años escolares en solo siete. Se graduó después en la Universidad, con el título en leyes. Utilizando las conexiones familiares, fue nombrado magistrado.



Los siguientes doce años (1554-1570) se desenvolvió profesionalmente en los tribunales. Ahí se vió inmerso en el mundo real. En una ocasión presenció un juicio donde uno de los magistrados condenaba a prisión a un hombre por adulterio. Después de firmar la sentencia, cortó parte del acta y en ese papel, le escribió una proposición amorosa a la esposa de un colega.

La cadena de eventos que encaminaron a Michel a ser un ensayista, están relacionados con la amistad íntima que sostuvo con un brillante compañero magistrado, dos años mayor que él, Etienne de la Boétie.

La amistad que los unió, permitió a Michel un plano de comunicación de sus pensamientos y experiencias. A pesar de lo que se ha comentado, parece que no fue ésta una relación homosexual. El hecho de encontrar a alguien de la misma capacidad intelectual, y de similar sensibilidad e intereses, generó una amalgama espiritual entre ambos. Michel siendo de carácter comunicativo, escribía constantes cartas a Etienne sobre los mas variados tópicos.

La Boétie muere de disentería a los 33 años de edad, en 1554. Michel siente la pérdida de manera extrema, y se encuentra sin interlocutor para manifestar sus ideas. Esto lo orilló a escribir para si mismo. Y de ahí nace este género literario del ensayo: escritos de manera informal y dirigidos a todo el público.

Después de la muerte de La Boétie, Michel contrae nupcias con una joven católica de familia acaudalada, la noble Françoise de La Chassaigne, de 22 años de edad e hija del Señor de Javerlhac (nobleza de toga). El matrimonio fue arreglado por las familias, y carecía del ingrediente principal: el amor. Matrimonio convencional, tuvieron seis hijos y ninguno sobrevivió la infancia.

Para colmo de desgracias, en esa época se precipitó en Francia la guerra religiosa entre católicos y protestantes.



El año en que Montaigne inicia sus ensayos, 1572, es el de la masacre del día de san Bartolomé. La diabólica Catalina de Médicis, aprovecha el apoyo de la nobleza de París, para desencadenar la matanza de más de diez mil protestantes. Ordena asesinar a Coligny, líder de los hugonotes. La cabeza le es cortada y enviada al papa Gregorio XIII, quien como muestra de satisfacción por la matanza, celebra una misa de acción de gracias en Roma.

Ahora nos parece que las diferencias entre católicos y protestantes se fincaban en temas totalmente baladíes. Y nos asombramos de que se cometieran esos terribles crímenes, para zanjar disputas sobre aspectos que realmente nadie entendía. Pero el asunto tiene un trasfondo muy importante. Quien manejase la ortodoxia, tenía poder sobre la conciencia del mundo occidental y, con ello, sobre todos los bolsillos de los ciudadanos. No era asunto de perder ese pingüe negocio, solamente por respetar la vida de diez mil pobres diablos. Al demonio con ellos.

Siendo Pierre Eyquem, padre de Montaigne, un enemigo de las conversiones forzadas, había permitido a sus hijos escoger la religión que les pareciera. Michel era católico, y dos de sus hermanos eran protestantes.

Pero nuestro personaje era un católico muy especial. Miraba con desconfianza el dogmatismo y la intolerancia. Su moderación en estos asuntos de fanatismo, le permitieron ser el asesor de Enrique III de Borbón, rey de Navarra, líder de los protestantes (futuro rey Enrique IV de Francia).

 
Retrato de Enrique III de Borbón, Rey de Navarra (1553-1610) y luego Rey de Francia con el ordinal de Enrique IV.


Sin embargo, la misma moderación le valió ser visto con desconfianza por los extremistas de ambos bandos. Michel decide retirarse de la vida pública y dedicarse a sus ensayos. Por insistencia de su padre, traduce del latín al francés, la obra del teólogo católico español Raymundo de Sebond, trabajo que terminaría el mismo día en que muere su padre.

Pierre quería que esta traducción fuese un soporte, para la religión católica. Pero Michel no se quedó en la mera traducción. Prepara un ensayo titulado: "Apología a Raymundo Sebond". Siendo éste el mas extenso y más fundamentado filosóficamente de sus ensayos. En él, pretende defender las tesis de Sebond pero, en realidad, las hace polvo. Con su lema: Que sais-je ? (¿qué sé yo?) , y haciendo alarde de su escepticismo, desacredita los fundamentos del tratado de Raymundo. Comenta Michel, que el soporte que le dio a Raymundo, era el mismo que le da la cuerda al ahorcado.

Para el año de 1578, estaba establecido el nombre de "Ensayos" para los tratados elaborados por Montaigne. Sus primeros dos volúmenes editados contienen noventa y cuatro ensayos, versando sobre los más diversos tópicos. Uno de sus más influyentes ensayos es "Sobre el canibalismo". En él advierte el error de estigmatizar a otros pueblos , con el término de bárbaros. Comenta: ¿ Qué es mas atroz, comerte el cuerpo de un hombre muerto, como es costumbre de los caníbales? ¿ O atormentar a un hombre, y quemarlo vivo, como lo hace la iglesia católica ? Y lo que es peor, haciéndolo en el nombre de la fe y de la piedad.



Como era de esperarse, sus ensayos fueron estudiados por la Iglesia de Roma. Sin embargo, cuando visitó Italia para curarse en los baños termales, (de una piedra en el riñón), el Papa Gregorio XIII lo recibió amablemente en audiencia. Y la censura oficial solo le mencionó corregir algunos aspectos secundarios de sus escritos. Desde mi punto de vista, ese fue un verdadero milagro.

Estando en Roma, recibe una solicitud urgente de regresar a Bordeaux. Le han elegido para el puesto de alcalde. Se necesitaba un católico que fuese respetado por los protestantes que tenían cercada la ciudad. Le requerían para mediar en la contienda que se avecinaba. Desempeña magistralmente su papel de pacificador y, terminada la tarea, pide ser relevado en el cargo para volver a su estudio y trabajar nuevamente en sus ensayos. ( Ese es otro milagro. Tranquilizar a dos bandas de fanáticos, sin otra arma que la razón.)

En 1588, aparece el tercer volumen, conteniendo trece nuevos ensayos.

 
Retrato en miniatura de Michel Eyquem, Señor de Montaigne, fechado en 1590.


Veinticinco años después de la muerte de La Boétie, en una de sus giras diplomáticas, aparece una chica de 22 años, la hermosa, brillante y erudita Marie de Gournay. Admiradora del trabajo de Michel, solicita por escrito una entrevista con Montaigne. Y así se inicia una amistad que dominará la vida de ambos. Ambos sostienen que su relación fue meramente profesional. Desde luego que así fue pero, también mucho más.

A pesar de estar felizmente casado. Montaigne inicia una relación sentimental, que durará toda su vida. La comunicación que sostiene con Marie, opaca a todas las demás. Sin embargo, contrariamente a lo que se esperaba, la presencia de esta joven hizo más maduro y fecundo el trabajo de Michel. Siendo ella una mujer intelectual, se convierte en el brazo derecho del escritor. Ahora que hojeamos las cartas de Montaigne, leemos que dice quererla como a una hija ( fille d´alliance). Sin embargo, analizando con cuidado éstas, caemos en la cuenta que Marie corrigió los manuscritos. Originalmente decían algo más. A la muerte Montaigne, acaecida en 1592, tanto la esposa de éste como su familia, inician relaciones amistosas con Marie. Marie dedicó el resto de sus días (hasta 1645), a publicar la obra literaria de su amado Michel.

Texto de Raúl Cadena Cepeda / Correcciones de Arnau.



Montaigne resumido

Escritor francés que introdujo por primera vez el ensayo como forma literaria. Sus ensayos, que abarcan un amplio abanico de temas, se caracterizan por un estilo discursivo, un tono coloquial y el uso de numerosas citas de autores clásicos. Montaigne nació el 28 de febrero de 1533, en el Château de Montaigne (cerca de Libourne). Su familia gozaba de una buena posición y Montaigne estudió en Guyenne. Posteriormente cursó estudios de leyes probablemente en Toulouse. Su primera empresa literaria fue una traducción, publicada en 1569, de la Theologia Naturalis, obra del teólogo español Raimundo de Sabunde. En 1571 Montaigne heredó las propiedades de la familia, entre las que figuraba el Château de Montaigne. Allí pasó el resto de su vida, entregado a las actividades propias de un hacendado, estudiando a sus autores clásicos favoritos y escribiendo los ensayos que constituyen su gran colección Ensayos. Los dos primeros tomos de esta obra vieron la luz en 1580. Posteriormente Montaigne viajó a Alemania, Italia y Suiza. A su regreso fue alcalde de Burdeos (1581-1585). Escribió un tercer tomo de ensayos que se incluyó en la quinta edición de sus Ensayos en 1588. Los últimos años de su vida los pasó recluido en su propiedad, con la excepción de algún viaje ocasional a París y Ruán. La única obra que escribió además de sus Ensayos es un relato de sus viajes publicado en 1774. Como pensador, Montaigne destaca por su análisis de las instituciones, opiniones y costumbres, así como por su oposición a cualquier forma de dogmatismo carente de una base racional. Montaigne observaba la vida con escepticismo filosófico y puso de relieve las contradicciones e incoherencias inherentes a la naturaleza y la conducta humana. Sin embargo, su moral tendía básicamente hacia el epicureísmo, revelando las actitudes propias de un humanista que rechazaba la esclavitud de las pasiones y los deseos. El más extenso de sus ensayos, Apología de Raimundo de Sabunde, es un estudio de la capacidad racional y las aspiraciones religiosas del ser humano. En algunos momentos su visión del mundo es conservadora. En literatura y filosofía admiraba a los autores de la antigüedad, y en materia política defendía la monarquía como la forma de gobierno más adecuada para garantizar la paz y el orden. En lo que respecta a la educación, Montaigne se interesó por la formación del aristócrata y sostuvo la necesidad de enseñar a los alumnos el arte de vivir. Este arte se adquiere a través de la capacidad de observación y conversación y a través de los viajes. La lectura debería servir para ayudar a emitir juicios correctos y no sólo para desarrollar la facultad de la memoria. Montaigne insistió en la importancia de practicar con rigor y asiduidad el ejercicio físico, como parte indisociable del desarrollo integral de la persona.